la Santa Campaña

La santa compaña

La santa compaña es una de las leyendas más aterradoras para aquellas personas que han crecido con ella desde la infancia y han deseado no encontrarse con ella en ningún momento de la noche. Y es que esta Santa Compaña se trata nada más y nada menos que una comitiva de seres fantasmagóricos que vagan en nuestro mundo cargando con la pena y la culpa de no poder descansar en paz, por eso vagan con unas túnicas blancas y tapan sus rostros con una capucha y van andando durante toda la noche por diferentes zonas siendo un mal presagio para aquellos que se encuentran con ella.

la Santa Compaña
La Santa Compaña

La formación que se da en la Santa Compaña es completamente estructurada y podremos encontrarla siempre formando dos largas filas de almas en pena que arrastran sus pies, los cuales no llevan calzado alguno. Cada fantasma lleva una vela consigo, que le alumbra mientras recorren los lugares que indica su ser superior, que siempre se encuentra a la cabeza y que se llama Estadea.

Normalmente esta procesión de almas suele ser presidida por una persona viva, que porta delante de la comitiva una gran cruz y que anuncia a todo el mundo que la Santa Compaña está pasando por ese lugar en ese momento. En ocasiones, las personas que han presenciado una, dicen que a veces no se les puede ver a estos fantasmas pero si notan el fuerte olor de la cera de las velas que llevan consigo y un frío que congela todo el cuerpo, aunque se encuentren en pleno verano.

Se dice que se sabe que va a pasar la Santa Compaña por un lugar porque se hace un silencio aterrador y solamente los perros avisan a sus dueños que algo malo va a pasar. Personas que han vivido esto, dicen que van rezando el rosario u otro tipo de cánticos dedicados a la muerte y que el Estadea lleva una campana para indicar que están llegando.

La persona que lleva la cruz rara vez se acuerda de lo ocurrido y muchos la descubren porque suele ser una persona muy delgada y blanca, incluso se han dado casos que personas rollizas han sucumbido a esta procesión y cuando han vuelto a sus casas se encontraban con una apariencia enfermiza, de la noche al día. Ahora eso sí, cuando una persona porta por primera vez la cruz de la Santa Compaña, no podrá desprenderse de ella hasta que muera o porque otra persona se encuentre en medio de esta procesión y su portador pueda pasársela a esta persona. Dicen que para librarse de la tortura de llevar esta cruz y presidir la comitiva, deberás de tener las manos ocupadas o nombrar a Jesucristo, o simplemente decirle al vivo que “Cruz ya tengo” a lo que esa persona girará y seguirá su camino.

Esta precesión ha sido vista en la zona noroeste de la península Ibérica y sobre todo en Galicia, aunque parece ser que va extendiendo su campo de acción, si tienes la mala suerte de encontrarte con ella, seguramente te queda como mucho un año de vida.

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