– El caso Rosenheim

El caso RosenheimCuando hablamos de fenómenos de tipo poltergeist, siempre nos referimos a esos casos en los que, en algún lugar concreto, comienzan a suceder una serie de fenómenos que se salen de lo normal. Nos referimos, y la película del mismo nombre lo refleja muy bien, a movimiento de objetos, a golpes y a ruidos que no tendrían por qué sonar.

Sin embargo, si nos adentramos en la casuística de este tipo de casos, y a pesar de que podemos encontrar algunos sucesos francamente interesantes, hay uno que por derecho propio, destaca por encima del resto. Nos referimos, como no podía ser de otra forma, al que se ha denominado caso Rosenheim. Un poltergeist ocurrido en la localidad de Rosenheim, en Alemania, en el año 1967 y que tuvo una protagonista: Johannes Engelhard.

Los hechos

Todo parecía normal en el bufete de abogados en el que trabajaba Johannes Engelhard hasta que, casi de la noche a la mañana, las interferencias en las llamadas telefónicas que se realizaban eran una constante. Además, en las facturas de teléfono figuraban llamadas que ningún empleado había realizado ya que eran a números desconocidos. Sin embargo, y justo cuando la compañía telefónica de aquel entonces, Siemens, descartó problema técnico alguno, fue cuando comenzaron a aparecer nuevos fenómenos.

Unos fenómenos que tenían lugar en los pasillos del bufete en el que las lámparas se movían solas, las bombillas se fundían y, lo que es aún más impactante que el propio movimiento, éste cesaba por sí solo, como si nada hubiera pasado.

Las investigaciones y las conclusiones

Puestas así las cosas, se tomo la determinación de llamar al equipo de la Universidad de Friburgo, el cual, estaba dirigido por Hans Bender. Un equipo que realizó una serie de mediciones y una serie de comprobaciones con la tecnología más vanguardista de la época y que, para asombro de todos, no hizo otra cosa que corroborar punto por punto todo lo que allí sucedía.

Tras varias semanas de estudio de los fenómenos, el equipo de Bender, encontró una relación entre una administrativa y los sucesos extraños.

Finalmente, y tras la marcha del bufete de Johannes Engelhard, los fenómenos desaparecieron. Esto hizo que todos creyeran que el origen de todo estaba en su compañera de trabajo. Cuentan los expertos en parapsicología que la mente humana, en un estado de gran estrés puede provocar este tipo de fenómenos. Quizá sea cierto. No obstante, y aunque esto queda en el terreno de la duda, son muchas las fuentes que aseguran que, Johannes, y esto era un secreto suyo, a su paso por las diferentes farolas de las calles, éstas se apagaban sola.

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