Salvia divinorum

Para encontrar el origen de la salvia divinorum, tenemos que viajar hasta el continente americano, concretamente a Méjico. Una vez allí, decir que esta planta pertenece a la familia de las lamiáceas. Una familia que se caracteriza por tener unas grandes hojas de color verde en las que se entremezclan algunos tonos amarillentos. Unas hojas que tiene forma oval y que pueden alcanzar sin ninguna clase de problema los 30 centímetros.

Salvia divinorumEsta planta, tambien conocida como “hierba de los dioses” ha sido utilizada hace cientos de años por los chamanes de los pueblos mayas de Mexico, a partir del jugo de hojas frescas mezcladas con agua se consigue una infusion con efectos visionarios utilizandose por los chamanes para la adivinacion y en rituales de sanacion.

Asimismo, se puede decir que es una planta de gran altura ya que puede incluso alcanza un metro en la inmensa mayoría de sus ocasiones si bien es cierto que los tallos que la componen, al nacer completamente huecos, no soportan la tensión de la misma y tienden a romperse con excesiva facilidad.

De todos modos, si por algo se caracteriza esta planta es por su principio activo, el cual, se denomina salvinorina. Un principio activo que es altamente tóxico y que, entre otros muchos efectos, produce una gran cantidad de alucinaciones. Y todo ello con la particularidad de no ser un alcaloide tal y como suele ser la inmensa mayoría de alucinógenos que podemos encontrar a día de hoy.

Una vez conocido su principio activo es momento de saber cuáles con las experiencias, por llamarlas de algún modo, que se pueden vivir con esta sustancia. Unas experiencias, que tras diversos experimentos, se ha determinado que pueden ir desde los terrores más intensos, hasta algunas sensaciones de paz y tranquilidad extremas. Pero no solo eso ya que, aquellas personas que están bajo los efectos de esta sustancia se convierten en personas enormemente sensibles tanto a la luz como a cualquier estímulo sonoro que nos podamos llegar a imaginar.

No obstante, resulta curioso constatar el hecho de que el día posterior a su consumo y tras haber sometido al cerebro a una intensa actividad, la persona que estuvo bajo estos efectos, únicamente tendrá un leve dolor de cabeza. Un pequeño dolor que se puede tratar con cualquier tipo de analgésicos y que, en teoría, y sin entrar en un consumo prolongado, no reviste mayor gravedad que las simples molestias que esto puede conllevar.

Por último, añadir un datos curioso y es que a pesar de que los efectos de la salvia divinorum se conocen a la perfección, su cultivo no es ilegal si exceptuamos Australia y algun otro pais. Un cultivo que, como cabría esperar, muchos lo utilizan no solo para consumo propio sino para comerciar con él.

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